22 oct 2014

Las 2 Balis

Hola a todos desde Bali!

Antes de ir al tema, os diremos que hoy se cumplen 2 semanas desde que llegamos a este país tan plural que es Indonesia. También os diremos que esta entrada no cubre todo lo que hemos hecho hasta el presente, ya que no queríamos que se hiciera tan larga como La Biblia, tal y como nos pasó con la entrada anterior. Pero tranquilos, que cada día que podamos iremos actualizando el blog; y no nos dejaremos nada por contar!

Nosotros nos pensábamos que éramos el centro del mundo, pero ahora se ve que es Indonesia.
Al final de la última entrada os dejamos en el punto en que poníamos rumbo a Bali tras diez intensos días en la isla de Java. Pues bien, ahora retomamos la historia allí donde la dejamos: dentro del bus que se encontraba aparcado en el interior del ferry que nos dejaría en Bali.

Lo primero que hicimos al pisar Bali (en autobús) fue darnos cuenta de un error que habíamos cometido días atrás. Habíamos reservado nuestro alojamiento a partir del día 20, sin embargo, nos habíamos plantado en Bali el 18. Eso significaba que había que replantearse el plan; empezábamos bien. Os contamos; el alojamiento en el que podíamos entrar a partir del día 20 se encontraba en Ubud, en el centro de la isla, la parte más tradicional y cultural; pero en aquel momento nos apetecía un poco de playa. Según la guía, la parte más turística y playera era Kuta, así que decidimos darle una oportunidad durante los dos días que nos quedaban colgados.

La primera impresión que nos causó Bali desde el autobús fue que era muy parecida al este de Java, el cual acabábamos de dejar. Nos encontrábamos de nuevo circulando, entre multitud de motocicletas, por estrechas carreteras perdidas en mitad de la selva; así que estábamos encantados. Suponemos que el este de Java se parece tanto a Bali porque hace mucho tiempo debieron estar unidas.

Que bien quedan esos cables en la foto.

Tras tres horas llegamos a la estación de buses de Mengwi, donde cogimos un taxi, que era la única posibilidad que te ofrecían para salir de aquel lugar. Compartimos el taxi con dos chicos suizos que iban a la misma zona que nosotros. Ellos también viajaran durante cuatro meses, pero tras dejar Indonesia pondrán rumbo a Australia (hacen la ruta de los que tienen pasta).

Tras una hora de taxi llegamos a Kuta, que es la primera Bali de la que os hablaremos. Nada más llegar nos pusimos a buscar hotel; pues teniendo en cuenta que llevábamos levantados desde la 1 de la mañana y que íbamos cargados con las mochilas, teníamos ganas de dejar el tema solucionado cuanto antes. Empezamos buscando por la calle principal y los pequeños callejones que llevaban a ella, y no tardamos en encontrar esta ganga que nos salió a 300.000 IDR por noche (20€):

Bienvenidos a una de nuestras casas.

Tras descargar nuestras "queridas" mochilas, fuimos en busca de un lugar para comer, pues aún no habíamos comido y eran las cinco de la tarde pasadas. Un primer vistazo por los restaurantes más próximos nos sirvió para ver que esta zona era bastante más cara de lo que habíamos visto en cualquier otro lugar de Indonesia. Es posible que cuando leáis este blog penséis "que ratas son esos dos", pero hay que tener en cuenta que en un viaje tan largo es importante controlar lo que gastas, ya que no somos ricos y no nos queremos quedar tirados a medio viaje. Al final nos decidimos por la clásica hamburguesa.

Ya con el estomago lleno, nos fuimos a dar una buena ducha para estar presentables para explorar Kuta. A decir verdad, la primera impresión que nos había causado esa zona no fue buena, y tras dar un paseo nuestras sensaciones no mejoraron en absoluto, pues acabamos bastante decepcionados. Kuta conserva muy poco de la parte tradicional de Bali. Se trata de una zona diseñada para el turista, así que lo que más abunda allí son centros comerciales con Gucci, pubs ingleses, tiendas de souvenirs, centros de masajes, luces de neón, estudios de tatuaje, tiendas de famosas marcas surferas y, por supuesto, surferos por doquier... Todo esto hace que en Kuta estén muy acostumbrados a tratar con extranjeros, por lo que, al contrario de la isla de Java, no te prestan especial atención al verte (cosa que no tiene por que ser mala).

Creemos que esta es la única marca de cerveza que se vende por aquí, pues no hemos visto ninguna mas.
Como no sabemos con que llenar la tienda, ponemos un avión aquí en medio y listo.
Una cosa es que no les guste ser bajitos, y la otra es que se paseen con zancos directamente. 
¿Que mensaje querrán transmitir con este cartel?
No vamos a decir que el turismo de Kuta sea el mismo que el de Magaluf o Lloret de Mar, porque no es así, pero es cierto que gran parte de los turistas de aquella zona (en su mayoría australianos) van en busca de cervecitas y relax.

Al atardecer nos acercamos a la famosa playa de Kuta, y aunque sí que había gente, no estaba a rebosar ni mucho menos. Antes de llegar, pensábamos que en aquella playa no cabría ni un alfiler, pero más bien al contrario, ya que se estaba bastante tranquilo.

No es la playa de Calella pero aún así no esta mal...
Tranquilos, que dejamos la cámara en tierra antes de meternos en el agua.
Como nos moríamos de sueño (es lo que tiene haber dormido ocho horas en dos días), nos volvimos al hotel temprano. Al acercarnos a la habitación, vimos que alguien se estaba bañando en la piscina. No quisimos ser menos, así que nos cambiamos rápidamente y nos bañamos a la luz de la luna (y las luces de neón). El efecto refrescante del agua sobre nosotros fue instantáneo; vino a nosotros una calma que casi hace que nos durmamos en la piscina.

La mañana siguiente no nos molestamos en levantarnos cuando el despertador sonó. A las once de la mañana nuestro instinto ahorrador fue lo que nos despertó, pues no queríamos perder el desayuno que venía incluido en el precio. Una vez desayunados, una se volvió a meter en la cama y otro se fue a la piscina.

Edu poniéndose a remojo.

No fue hasta pasadas las tres que volvimos a salir del hotel para darnos un bañito en la playa. En el agua encontramos muchos mas surferos que bañistas, y la verdad es que había que ir con cuidado para que no te arrollara ninguna tabla de surf. Tras el baño de rigor fuimos a pasear y vimos que también hay cosas que valen la pena en Kuta. Lo que más nos sorprendió fueron los pequeños templos y altares que parecían encontrarse fuera de lugar en mitad del ajetreo y la modernidad de aquellas calles. En muchos de esos templos se podía entrar, pero parecían ser invisibles para los turistas que pasaban cerca, pues no encontramos a nadie dentro de los templos.

El dios fashion de Kuta.
A mi solo me dejan posar junto a los templos más pobretones ¿Por que será?
Monumento a las víctimas del atentado de Kuta (Bali) de 2002.
Aquí tenéis al famoso dios de las librerías.
¿Os suena esta chica? Creo que me lleva siguiendo todo el viaje.
A falta de dragones, buenas son réplicas que dan el pego.
No sabemos si este es un dios, pero da más miedo que todos los dioses juntos.
Estos templos son los que te encuentras en mitad de la calle; y la verdad es que no entra ni un turista.
No sabemos porque querrán tener moteros en Indonesia, si aquí cualquier persona corriente siembra el terror en la carretera.
Esta vez no picamos.
Poco más hicimos en Kuta que no fuera pasear y comprar alguna que otra tontería. Sólo queríamos recuperarnos del ajetreo de los últimos tres días. A esa recuperación también contribuyó un masaje que Anna se dio en la espalda y los pies.

Esta vez le tocaba a Anna llegar al Nirvana.
Cabe destacar que no cedimos a las tentaciones de Kuta, pues cada vez que ibamos a comprar agua al supermercado de al lado del hotel, unos hombres que tenían montada una paradita a un metro de dicho super nos ofrecían drogas varias y "ladies". Nosotros, sin embargo, resistimos (Kuta es muy caro). Pese a todo, hay que decir que nos vino bien tener un par de días en Kuta para descansar, ya que nos hacía falta después de la paliza que nos habíamos pegado en la tierra de los volcanes.

La mañana siguiente ya tocaba cambiar de escenario y conocer Ubud, la Bali cultural y hippie en la que teníamos puestas nuestras esperanzas; la segunda Bali de la que os hablaremos. Tantas eran las ganas que teníamos de abandonar Kuta, que al día siguiente nos presentamos en la parada del bus con bastante antelación. Tanto tiempo nos sobraba que Anna decidió ir a explorar los alrededores. Cuando llegó el ansiado momento de subir al minbus con destino Ubud, no había rastro de Anna. El chico indonesio que nos había vendido el traslado fue en su busca, y era tan profesional que hasta acabó encontrándola.

Respiramos tranquilos cuando al poco de subir en el bus vimos que dejábamos atrás los "estilosos" edificios de Kuta y que nos metíamos de nuevo en la jungla. Las edificaciones que se encontraban entre la vegetación eran mucho más antiguas y características de Bali. A medida que avanzábamos veíamos templos hindúes con más frecuencia, y cuando habíamos recorrido más de la mitad del trayecto nos empezamos a tropezar con gente vestida con los atuendos tradicionales balineses.

Si el que te tiene que multar va vestido así, ya te lo tomas mejor.
Sabemos que hemos dicho que por el camino había mucho templo hindú, pero sin embargo os ponemos a un Buda. 
En Ubud conducen y visten como manda la tradición balinesa.  
Ubud Style.
Mires donde mires, esto es lo que encuentras en Ubud.

Llegamos a un punto en el que se había formado un atasco que nos impedía avanzar; y resultó que lo que provocaba el atasco era esto:






Más tarde nos contaron que la celebración que acabábamos de presenciar tenía lugar cada seis meses y que justo ese día finalizaba con una ofrenda de todo el pueblo a ciertos templos. Nos supo mal porque creíamos que habíamos perdido la única oportunidad de ver una celebración de este tipo; pero el día siguiente vimos que estábamos equivocados.

Nos alojamos en la Gusti Kaler House, una homestay. Este tipo de alojamientos son casas privadas que han habilitado parte de su espacio para que otras personas lo puedan alquilar; siendo los mismos propietarios los gestores del alojamiento. En nuestra homestay las habitaciones son pequeñas casitas con un jardín compartido. Aquí nos tratan como a reyes; cada día nos preguntan qué tal y si necesitamos algo, nos hacen la habitación y nos recomiendan sitios que visitar. Es como vivir con una familia. Aquí os dejamos, como viene siendo costumbre, un video del alojamiento:

Bienvenidos a otra de nuestras casas.


Tras dejar nuestras cosas en la habitación, fuimos a comer alguna cosa y a dar un paseo por Ubud. Mientras comíamos, estuvimos hablando con un balinés que nos dijo que el día siguiente tendría lugar una incineración en un templo cercano, y que podríamos ir siempre y cuando fuésemos vestidos de la manera correspondiente. La idea nos gustó, así que nos lo apuntamos. Tras esto fuimos a dar una vuelta por Ubud, y pudimos comprobar que nada tiene que ver con Kuta; parecen dos mundos distintos.

La estructura exterior de muchos edificios, ya sea de casas, tiendas o restaurantes, es casi idéntica a la de un templo hindú. De echo, nos contaron que dentro de cada casa hay un templo familiar en el que cada día se realizan ofrendas. Hay que decir que la religión que profesan en Bali es una variante del hinduismo que recibe el simple nombre de "hinduismo balinés". Al contrario que en Java, la mayoría de la población balinesa profesa el hinduismo, mientras que tan solo el 10% de balineses son musulmanes (o al menos eso es lo que nos han contado). Por nuestra parte podemos decir que hasta ahora tan solo nos hemos encontrado un par de mezquitas en Bali.

Nunca pueden faltar algunas motos en una foto de Indonesia.
Una mujer realiza una ofrenda en la calle. En Ubud es muy común este tipo de imágenes.

Al ser una zona más tranquila y rural que Kuta, el tipo de turistas que acoge Ubud también es diferente. Son parejas o gente jubilada que vienen en busca de la auténtica Bali y sus costumbres. Por las calles de Ubud hay mucha menos gente, tanto local como extranjera, que en Kuta. El trafico de vehículos también es mucho menor. Realmente se trata de un lugar muy tranquilo. Personalmente, nosotros estamos mucho más a gusto en este ambiente que no en Kuta; pero para gustos, colores.

Reconocemos que esta vez pedimos nosotros hacer la foto.
Yo no encontré ningún grupillo vestido a lo tradicional, pero estos chavales parecían majos.

Por la tarde compramos los billetes para el día 24 hacia nuestro nuevo destino, Labuan Bajo, una isla indonesia al este de Bali donde se pueden encontrar los dragones más grandes del mundo. Aprovechamos que estábamos en una zona que no habíamos visitado para curiosear por ahí, y la verdad es que nos sorprendió encontrar un mercadillo dentro de un templo y muchos puestos de venta de souvenirs y 'obras de arte'.

Chica, para estar tan aburrida te quedan un montón de cosas por vender.
Esta foto no da posibilidad alguna de asignarle un comentario gracioso. Lo sentimos.
Caretas inspiradas en el rostro de Edu.
Si os gustan los pajaros-mariposas-psicodélicos os podemos traer alguno. 
No hay escapatoria posible; solo tiendas por todos lados.
Anna entrando en su paraíso particular.
¿Os pensabais que os ibamos a dejar sin mi momento Nirvana?

Queremos hacer una mención especial al dios estrella para los "guiris" de la zona: Ganesha. Aunque no os suene el nombre, seguro que os sonara el dios elefante hindú; pues bien, ese es Ganesha. El caso es que algunos balineses nos han dicho que su dios supremo es Ida Sang Hyang Widhi Waça (se llama así y no es coña), pero sin embargo, en las camisetas estrellas de las tiendas se muestra el rostro de Ganesha, no el de Ida Sang Hyang Widhi Waça. La verdad es que Ganesha parece tener más gancho, pues la camiseta se vende bien; incluso conocemos a una persona cercana que se la ha comprado (a ver si de aquí poco podemos colgar su foto con la camiseta).

En esta entrada queríamos explicar la ceremonia de incineración a la que asistimos, pero fue tan extravagante, pintoresca e impactante que preferimos dejarla para la siguiente entrada, ya que no queremos dejarnos ningún detalle y tampoco queremos que esta entrada se convierta en otra historia interminable. Pero al menos os dejaremos con un adelanto de la ceremonia:

Los pobres muchachos no tienen suficiente con llevar un toro que no se quiere mover, que encima se sube un listillo al toro.

Más fotitos!!! Bali, Kuta, 18 y 19 OCT y Bali, Ubud, 20 OCT

PD: Aunque ya no tengamos credibilidad, os decimos nuevamente que responderemos a los comentarios pendientes.

Gracias por seguir con nosotros y por vuestra paciencia infinita! A los que os leéis nuestras entradas, os agradecemos vuestro esfuerzo, pues sabemos que tenéis que dedicar bastante tiempo al blog. El inconveniente que tenemos es que no siempre se dan las condiciones para que podamos actualizar, y eso hace que se nos acumule trabajo. Sin embargo, volvemos a repetir que más temprano que tarde os acabaremos poniendo al día de nuestra odisea.

Saludos y hasta la próxima!




10 comentarios:

  1. Que bien chicos! Ya os tocaba descansar un poco. Qué gustazo esa piscinilla después del hartón de arena volcánica que os distéis. En los aires que hacéis llegar de Ubud se respira cierto misticismo que me hace empezar a entender porqué se dice que en Bali va la gente a encontrarse a sí mismo.
    David dice que aquí vais a tener mucha suerte porque el número de vuestra habitación -el cinco- es su número de la camiseta de baloncesto. Así que no sé si ahí habrá loterías, pero si las hay ya sabéis ;-) Por cierto la foto de los cuadros que no tiene comentario por aquí sugerimos "encuentra la moto". Gracias por mantener la ventanita abierta. El aire fresco que llega de ella sienta la mar de bien.

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    1. Pues si. Tras la excursión de los volcanes nos hacía falta descansar; más que nada porque veníamos de 2 días en los que habíamos dormido nada y menos.
      La gente de Ubud parece bastante implicada con su religión. Cada dos pasos te encuentras un templo. Eso le da un aire bastante místico. Y más teniendo en cuenta que sus creencias y costumbres nos resultan bastante exóticas.
      De momento estamos teniendo mucha suerte. A partir de ahora, cada vez que vayamos a una habitación pediremos la habitación número 5.
      Como encontremos algún sitio para hacer la lotería indonesia, iremos de cabeza.
      Buen comentario para la foto!
      La ventana seguirá abierta!

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  2. Hola!! Sento no haver pogut acomiadar-me com cal (em van inflitrar com van poder a la foto). Us vaig seguint per aquí i m'alegra veure que va tot bé! una abraçada als dos!

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    1. Bones!
      Don't worry! Entenem que era una mica complicat que ens poguéssim acomiadar. Lo de la foto ja va estar bé!
      Esperem que t'agradi el blog; sino se't fara una mica aborrit seguir-nos.
      També esperem que a tu t'estigui anant tot bé.
      Una abraçada if cuida't!

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  3. Ja es nota que el Bali 1 no us ha fet gaire gràcia. Per trobar un altre Lloret no val la pena recórrer mig mon, normal, ben fet de parlar-ne poc. El rollo jipi ja està millor. Us felicito per la qualitat dels llocs que trobeu per dormir i pels bonics i endreçats lavabos que tenen tots. Estic impacient per veure la cremació aquesta. Per cert, això de posar aperitius a l'entrada del bus ho podríeu importar aquí no?

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    1. La veritar es que Kuta va estar bé per recarregar piles i prou.
      Ubud es practicament el contrari que Kuta. Es una zona molt més tradicional, encara que també es cert que utilitzan aquest aspecte com a reclam turístic. Encara així, Kuta i Ubud tenen poc a veure.
      La veritat es que no esperavem trobar allotjaments d'aquests tipus amb tanta facilitat. Suposem que a la que arribem a Malasia, Cambodja, Laos i Vietnam ja será mes difícil trobar allotjaments tan ben parits; ja que no es un país tan turístic com poden ser Indonesia o Tailandia.
      La veritat es que hi han varies coses que no estaria malament importar.

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  4. carai amb la homstay de Ubud ... que maca ... és com estar dins d'un temple, amb jardins, aigua, fonts, .... sí que es podria importar aquesta idea, però com s'adaptaria aquí? un jardinet mediterrani amb mini rèpliques de la Sagrada Família?
    Toni

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    1. La veritat és que a Ubud costa diferenciar lo que es un temple, una casa o una botiga.
      Doncs poca broma amb lo de la Sagrada Familia, que encara ho montarem nosaltres!

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  5. Quina piscina... això és tot un luxe eh nois!! Quins llocs més xulos els que aneu a dormir, la segona caseta era preciosa; els jardins, els llocs per llegir, tutto tutto! Anna què vas ajudar al nen a fer els deures? Jajjajajajaj. Así que Anna entrando en su paraiso eh... la roba te vuelve loquita (jo també vull venir de shopping amb tu per aquí)!
    PD. Càmera Anna ves més lenta quan graves filla meva que si no es veu tot molt ràpid i no es pot apreciar (crítica amb amor, per suposat)
    Molts petonets guapots o guapets com dieu vosaltres(:

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    1. La veritat és que no ens queixarem, i provem una mica de tot! (la veritat és que mirem més per la relació qualitat/preu que res...) Uyyy no, quan ell feia els deures nosaltres sortiem a passejar, i al tornar ja dormia. No et creuries com m'estic aguantant per comprar roba... es que penso que després l'he de carregar i no la compro.
      PD: prenc nota, a partir d'ara més a poc a poc, merciii!
      jajajaj un petó guapeeeeet lauriiii!

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