28 oct 2014

Donde los dragones existen

¿Cómo están ustedes?

Por aquí nosotros bien, disfrutando de la tranquila isla de Flores. En esta entrada os contaremos como fueron nuestros dos primeros días en esta isla.

Aún estábamos en Bali cuando el jueves por la noche (23 de octubre) preparamos la mochila y el viernes a las nueve menos diez de la mañana nos la cargamos a la espalda. A esa hora nos tenía que recoger un bus que nos llevaría al aeropuerto, pero pasados veinte minutos de la hora a la que habíamos quedado no venía. Empezamos a preocuparnos, pues ya lo habíamos pagado y si esperábamos al siguiente (dos horas más tarde) íbamos muy justos de tiempo. Fuimos a la agencia corriendo y por el camino paramos una furgoneta muy sospechosa de ser la que tenía que recogernos. Le presentamos el resguardo que nos habían dado en la agencia pero el conductor nos dijo que no, que no era él el que nos tenía que recoger. Al llegar a la agencia nos dijeron que 'the bus is late' y se quedaron tan tranquilos. Al cabo de diez minutos llegó la furgoneta; ¿A que no os imagináis qué furgoneta era? La misma que nos habíamos cruzado. El conductor se disculpó brevemente y nos pusimos en marcha.

La furgoneta nos dejó en la terminal de salidas internacionales, así que tuvimos que darnos un buen paseo hasta la terminal de salidas nacionales. El nuestro era un vuelo doméstico, de una isla (Bali) a otra situada más al este (Flores).


Otra vez de mudanza.
Esta gente quiere hacer pasar por templos hasta a sus aeropuertos.
Animos! Que ya queda poco!
Esta es vuestra ocasión si queréis ir al servicio antes de empezar la aventura de hoy.

Eran aproximadamente las 11.30; y nuestro vuelo salía a las 14.00 con dirección a Labuan Bajo, así que nos lo tomamos con tranquilidad. Empaquetamos las maletas por seguridad y fuimos a pasar el control de seguridad. Cuando una de nuestras mochilas pasó por el scanner, una trabajadora se dirigió a Anna para preguntarle "Do you have a knife?". En aquel momento nos quedamos parados, pues en principio no debíamos llevar ningún cuchillo en el equipaje. Tras abrir la mochila nos dimos cuenta de que la terrorista de Anna quería intentar subir al avión con una navaja suiza. Los operarios del aeropuerto se lo tomaron a risa y nos dejaron facturar la navaja para que la pudiéramos recoger directamente en Labuan Bajo.


El regreso de las moco-mochis!
Como a Anna no le bastaba con un amante, se ha buscado dos (y de colores distintos).
Que raro! Una galería de arte en el aeropuerto...
Como no podía ser de otra manera, la hora de embarque se retrasó. Por si alguna vez venís a Indonesia, tenéis que saber que aquí es totalmente normal que no se cumplan los horarios previstos de cualquier tipo. Podemos decir que, en lo que llevamos de viaje, la mayoría de veces no se han cumplido los horarios acordados. Es más, cuando reclamas que no se cumplen dichos horarios, ellos te responden que se ha producido un retraso y que es lo más normal del mundo.

El avión que cogimos era de una compañía low cost, y como hacía una ruta poco transitada, era bastante pequeño. Podríamos decir que su tamaño era más propio de una avioneta que de un avión de transporte de pasajeros convencional. Eso si, el avión en cuestión era nuevecito.

Os aseguramos que desde lejos parece gigante en comparación a su tamaño real.
Allá vamos! Rezad por nosotros por favor.
Aquí ya se puede apreciar mejor el tamaño real del avión(eta).

El recorrido (una hora y media en avión o tres días en barco) era el siguiente;


Al llegar sabíamos que el aeropuerto estaba a 2 km de la ciudad, y que los taxistas de turno querrían cobrarnos un pastizal (según la Lonely Planet); así que regateamos con estos "taxistas" que estaban al acecho y acabamos decidiéndonos por un pintoresco local como conductor.

Nos vemos en la obligación moral de comentar que, antes de que dejáramos el aeropuerto de Flores, un operario de dicho aeropuerto verificó que nos llevabaramos nuestras maletas y no las de otra persona. Eso es algo que no habíamos visto en ningún otro aeropuerto del mundo; incluyendo capitales turísticas de primerísimo nivel.

Como podéis ver, sobrevivimos al vuelo.


A bordo de otro vehículo que disponía de todas las medidas de seguridad existentes y por existir.
Aunque este hombre aseguraba ser taxista, nosotros sospechamos que puede ser un pirata somalí.

Como habréis podido comprobar, durante nuestro viaje hemos estado en varios tipos de alojamiento; un hostal juvenil en Jakarta, un hotel en Yogyakarta, una homestay en Bali... así que en Labuan Bajo (la ciudad de Flores en la que nos alojaríamos) tocaba un camping.

Ahora adivina cual es tu tienda.

Lo mejor son, sin duda alguna, sus espectaculares vistas:
Aquí tenéis nuestro nuevo vecindario.


Imaginaos el comentario por favor. Gracias.

Tras dejar el equipaje en el camping, fuimos a dar una vuelta de reconocimiento por la zona. Hay que decir que el principal reclamo turístico de Labuan Bajo es que es el mejor punto de partida para visitar las islas de Komodo y Rinca. Estas islas son famosas porque es de los pocos lugares del mundo donde es posible ver dragones (Varanus Komodoensis) en libertad. Teniendo en cuenta esto, lo primero que hicimos fue visitar varias agencias para saber por cuanto nos podría salir una excursión a Rinca. Teníamos claro que queríamos ir a Rinca porque tanto algunos indonesios como turistas que habían visitado la isla nos habían dicho que era un lugar mejor que Komodo para ver dragones. El motivo que nos dieron, aparte de que está más cerca de Labuan Bajo, es que Rinca es una isla más pequeña que Komodo, por lo que los dragones están más concentrados y por consecuencia es más fácil dar con ellos.

Acceder a una casa indonesia requiere de una gran equilibrio.
Este lugar nos pareció idílico y muy acogedor,...
...hasta que descubrimos que aquí es donde se ubica la casa de Norman Bates (Psicosis).

Como suponíamos, el precio que nos daban las agencias era bastante elevado; pues al tratarse de una excursión tan popular, intentan sacarte el máximo posible. Sin embargo, como aún no teníamos claro que día queríamos ir, preferimos no reservar la excursión; no fuera que en unos días encontráramos una agencia que nos hiciera un buen precio.

El resto de la tarde lo aprovechamos para acabar nuestra vuelta de reconocimiento. Descubrimos en Flores un lugar muy tranquilo y con una zona portuaria que ofrece unas vistas bellísimas.

Paisaje precioso, chica preciosa.
Aunque pueda parecerlo, no nos hemos servido del Photoshop para poner este barco tan colorido en la foto
(hay que reconocer que el barco desentona a más no poder con su entorno).
Aqui tenéis a los maquiavélicos capitanes del barco colorido.
Submarinos versión indonesia.


Cuando os decimos que en Indonesia hace mucho sol, no es porque haga mucho calor; sino porque el sol es muy grande.

Aunque es un lugar que acoge bastante turismo, los indonesios de Flores miran al turista con más curiosidad de lo que lo hacen en Bali (donde están hartos de ver extranjeros).

Esta mujer ya no sabe donde poner la fruta que vende.
¿Os habéis fijado como los niños del interior del agua se reflejan en la tierra que tienen por encima de sus pies?
Chico, necesitarías una puerta un poco más alta para poder jugar al escondite.
¡Hasta mañana señor sol!

Mientras paseábamos, entramos en un local donde organizaban excursiones, pues queríamos preguntar donde se encontraba la oficina de turismo de Labuan Bajo. Dio la casualidad de que aquella agencia estaba buscando un par de turistas para tener el mínimo de personas indispensable para organizar una excursión a Rinca. Como ya era última hora y estaban un poco desesperados, nos hicieron un precio bastante más bajo del que nos habían ofrecido en los demás lugares. Pensamos que no sería fácil que se volviera a presentar una ocasión como aquella; así que aceptamos.

Esa noche hicimos el primer intento de publicar la entrada anterior a esta, pero no tuvimos suerte. Primero se nos presentó el problema del Wifi. Cuando llegamos a un restaurante y preguntamos si tenían Wifi, nos dijeron que sí y nos dieron la contraseña. Pero no funcionaba. Anna se levantó y tuvo que darle al 'on' en el módem del Wifi. Segunda incidencia: la ciudad se queda sin electricidad. Ya sabemos que no es culpa del restaurante, pero aún así perdimos una buena parte de lo redactado. Lo que sí nos sorprendió fue que, al quedarnos sin luz, vino una de las camareras y se quedó iluminándonos con su móvil. Tuvimos que decirle que se marchara, porque por lo que vimos pensaba quedarse ahí todo el rato. Al cabo de unos minutos volvió la luz, así que nos pusimos de nuevo a trabajar en el blog. Cuando nos quedaba poco para publicarlo, se vuelven a apagar las luces, pero esta vez adrede; estaban cerrando el restaurante, así que tuvimos que irnos a dormir sin publicar el blog.

Aquí se acaba el partido cuando el balón cae al agua.

Nos costó un poco dormirnos, a pesar de que teníamos mucho sueño. Eran sobre las once de la noche, pero en el camping, algún iluminado había pedido música y los trabajadores del alojamiento no solo le habían hecho caso, sino que habían puesto la música a toda pastilla. Además, la gente del lugar estaba animada y hacía bastante ruido. Nos llamaréis sosos, pero el caso es que a la mañana siguiente teníamos que levantarnos antes de las siete para ir a ver los dragones de Komodo; y veníamos de un día de avión, así que estábamos cansados.

Al día siguiente nos despertamos sin necesidad de despertador, pues la puerta de nuestra tienda dejaba pasar toda la claridad del día. Eran las 6 de la mañana pasadas cuando nos pusimos en pie (a esa hora ya hay un sol deslumbrante en Indonesia). Tras llegar al punto de reunión, fuimos hasta la barca que nos llevaría a Rinca. En la embarcación conocimos a los que serían nuestros compañeros de aventura aquel día: una pareja mayor de Nueva Zelanda, y un par de jóvenes holandeses. Los chicos de Holanda ya llevaban 7 meses viajando, y aún tenían intención de viajar durante 2 años más. Daba la casualidad de que esos chicos se alojaban en el mismo camping que nosotros.

¡Rumbo a la tierra de los dragones!
Un ultimo beso por si nos comen esos dragones.

Al poco de salir del puerto de Labuan Bajo, vimos que aquel viaje iba a ser largo. El trayecto hasta Rinca se suponía que debía durar 1 hora aproximadamente, pero tuvimos la mala suerte de que nos había tocado la barca más lenta de Indonesia y parte del mundo. Todas las barcas (hasta la más destartalada) que iban en nuestra dirección nos adelantaban a una velocidad muy por encima de la que llevábamos nosotros. Por suerte, el trayecto discurría entre varias islas pequeñas que hacían del paisaje que nos envolvía un gran entretenimiento.

Este barco que veis, no era el nuestro (ya nos hubiera gustado). 

En este momento estaba planteándome hacer el resto del camino a nado
(seguro que habría llegado antes que la barca).
¡Rinca a la vista!

Tras dos horas a bordo de la barca (el doble de lo previsto), llegamos a Rinca. Ahí nos esperaban unos 'Rangers' que serían los encargados de guiarnos durante nuestra excursión por el parque natural. Eran sobre las 11 de la mañana y el sol pegaba que daba gusto, pero aún así estábamos animados para ver a los dragones.

A pesar de situarse en Rinca, el complejo recibe el nombre de "Komodo National Park".
Esta es la única foto que pudimos hacer de un dragón (es una broma, no os sulfuréis).
Hasta los dragones se pusieron en pie para darnos la bienvenida.
Os presentamos a nuestro veteranísimo guía "Emanuel".

Nuestro grupo había decidido hacer la ruta mediana; que en principio tenía una hora y media de duración, durante la cual se recorría una parte de la isla donde era bastante probable avistar dragones. Sin embargo, al empezar, ya nos dijeron que era posible que a esa hora no viéramos muchos dragones, ya que era un poco tarde. Hay que tener en cuenta que ese día nos levantamos antes de las 7; es decir, que fuimos al parque bastante temprano. Creemos que si hubiéramos llegado mucho antes al parque, los guías nos habrían dicho que no podríamos ver dragones porque aún era de noche.

Detrás de Anna tenéis al guardaespaldas Cuba (aseguraba llamarse así).
¿Queréis un casco de moto indonesio? Es broma, los indonesios no usan casco para conducir.

Pese a todo, nada más empezar el recorrido, nos llevaron hasta un lugar donde nos mostraron un grupo de tres dragones. El lugar en cuestión estaba muy cerca del punto de venta de entradas. Los guías nos dijeron que los dragones se habían desplazado hasta allí por voluntad propia y que el personal del parque no hace nada para atraerlos a determinadas zonas. Es decir, nos querían hacer creer que aquellos dragones estaban allí por casualidad. Lo primero que nos hizo sospechar fue el hecho de ver tres dragones reunidos; ya que los "rangers" nos acababan de decir que esos animales eran bestias solitarias, por lo que no viven en manada ni se mueven en grupo. El comportamiento de los dragones también era algo sospechoso, pues se mostraban totalmente impasibles a pesar de que la mayoría de la gente se acercaba a menos de un par de metros de ellos. La explicación que nos dieron para justificar que los animales estaban allí es que aquel era un lugar en el que podían cobijarse del sol bajo la sombra de los arboles. También nos explicaron que los lagartos que estábamos viendo eran machos, y que se podían diferenciar de las hembras porque estas eran bastante más pequeñas.

Anna intentando averiguar si están vivos o muertos.
Oh! Parece que levanta la cabeza.
Con lo activos que se mostraban, Edu podría haberse sentado encima y no habría pasado nada.
Como veis, levantó la cabeza y poco más.

Al cabo de poco nos encontramos más dragones bajo una caseta. A uno de los "rangers" se le escapó que aquella casa era una cocina. Otro guía nos dijo que no, y cuando le dijimos que un compañero suyo nos había dicho lo contrario, el guía adoptó una expresión que lo delató. Allí es donde vimos claramente que quieren hacerte creer que ellos no hacen nada para atraer a los dragones, y que los animales que estas viendo son totalmente salvajes. Lógicamente, si cerca de aquella cocina no alimentaran a aquellos animales, estos no se desplazarían hasta allí.

He aquí la famosa cocina.
Dragones jugando al Tetris.
A este no le dejaban jugar.

Seguimos andando y nos encontramos un par de crías de dragón. Esta vez la sorpresa sí fue grata, pues nos las encontramos por casualidad y en mitad del bosque. Además, se mostraban bastante más activas que sus compañeros de especie adultos.

Este es un dragón pequeño, por eso aún no le han salido las alas.
¡Sofi, Sofi, es tu turno!

Nos dijeron que entre la dieta de los dragones mayores se encontraban los dragones más pequeños, ciervos, monos, búfalos de agua, etc. Todos esos animales son habitantes de la isla de Rinca, por lo que había la posibilidad de que nos los cruzásemos. Además, nos alertaron de que podíamos toparnos con cobras venenosas. Después de hablarnos de feroces encuentros entre dragones y búfalos, seguimos la ruta con la esperanza de contemplar el lado salvaje de la naturaleza.

El regreso del árbol mimado (Ver: Caminando entre budas).
No water, no dragons.

Sin embargo, durante el resto del camino no vimos nada que no hubiéramos visto antes, ya que solo nos cruzamos con monos y... ciervos! (¿a que nunca lo habríais adivinado?).

¿Y tú qué miras?
¿Será el mismo ciervo que nos encontramos siempre?

Lo que sí nos mostraron fueron los nidos de las hembras dragón, las cuales cavan unos cinco hoyos para luego escoger uno en el que esconder sus huevos. De esta manera, están más a salvo de posibles depredadores. Las crías tardan nueve meses en nacer, y es durante ese tiempo que, con la ayuda de la naturaleza, se decide su sexo. Según dijeron los guardias, si hace mucho calor (como últimamente) la mayoría de crías salen machos. Por lo visto, actualmente, por cada 3 machos que hay en la isla, hay una sola hembra.

Yo no me atrevería a entrar ahí, pues la mamá dragón guarda sus huevos en ese agujero.
Tenemos tan mala suerte que al hacerle esta foto al dragón se convirtió en una serpiente.
(Es un dragón, que no os engañen los comentarios de Edu).

Hay que decir que a pesar de no ver lo que esperábamos (dragones), la caminata fue bastante agradable. Pudimos disfrutar de unas vistas espectaculares mientras recorríamos un sendero muy tranquilo. Antes de acabar la ruta, el guía nos pidió unos prismáticos, pues creía haber divisado un búfalo en la distancia. En ese momento volvieron todas nuestras esperanzas. Pero tras registrar el terreno haciendo zoom con nuestra cámara (nadie llevaba prismáticos), el guía nos dijo que lo que le había parecido un búfalo era en realidad una roca.

Buscando la tierra prometida.
Como veis, la tierra prometida quedaba muy lejos, así que no fuimos.
Al menos el zoom de la cámara sí pudo llegar.

A pesar de todo lo que hemos escrito, creemos que la excursión de los dragones vale la pena, ya que es la única manera que tienes de ver en directo a los lagartos más grandes del mundo (pueden llegar a medir 3 metros) en "libertad"; pues son endémicos de ese lugar del mundo.

¿Creéis que serán de verdad o serán de plástico?

Para cerrar el tema de los dragones, aportaremos un poco más de información. A pesar de su gran tamaño, una de las principales armas que usa el dragón de Komodo a la hora de cazar es el veneno. Al morder a su presa, el dragón transmite a través de su saliva una bacteria que acaba lentamente con sus víctimas. Como el dragón también es un animal carroñero, no tiene problema en comerse a su presa después de que ésta haya muerto por envenenamiento.

Hola, soy un dragón y estoy muy komodo.

Tras dejar la isla de Rinca, nuestro siguiente destino eran dos islas inhabitadas en las que practicaríamos snorkelling (es el nombre fashion que le han puesto a ponerse gafas, un tubo y unas aletas para bucear). La verdad es que nos moríamos de ganas por meternos en el agua, así que al llegar a la primera isla (después de una siesta de Anna en el barco) nos tiramos al agua dispuestos a explorar la fauna y flora marina.

¡Tonto, que las aletas no sirven para volar!

Seguimos a los holandeses e imitamos sus movimientos; escupitajo en las gafas, tubo enganchado en las gafas y aletas puestas en los pies antes de entrar al agua. Entramos en un mundo nuevo, rodeados de peces y de corales de mil y un colores. A medida que íbamos adentrándonos en el agua, nos sorprendíamos cada vez más con la belleza de nuestro alrededor. Peces de un azul eléctrico, de rayas blancas y negras, alargados, pequeños, rápidos, de movimientos ondulados. Corales con mil salientes, suaves al tacto o punzantes, de color rosa pálido, verde oscuro, naranja y de todos los colores que os podáis imaginar.

¡Lista, que las aletas se ponen en los pies!

Nos tiramos una horita sin salir del agua, de aquí para allá, sumergiéndonos y vaciando el tubo de agua. Al subir de nuevo al barco, vimos que nos habían preparado un 'tupper' con comida a cada uno. No estuvo nada mal; arroz (obviamente), pollo, fideos y verduras.

La siguiente parada fue la otra isla en la que teníamos que hacer snorkelling. La mayor diferencia entre las dos islas, es que en la segunda había muchos más bancos de peces pequeños. Cada vez que nos sumergíamos en el agua nos veíamos rodeados de una infinidad de peces. Por desgracia, no tenemos fotos de aquellos momentos, pues nuestra cámara no es de aquellas tan molonas que pueden mojarse sin morir al instante.

Edu, te recomendamos que para bucear te metas debajo del agua.
Podéis elegir si os queréis bañar en el mar claro o en el oscuro.
No es la tierra prometida, pero tampoco está nada mal.

Una vez de vuelta a Rinca, fuimos a cenar y a pasear un poco para hacer tiempo hasta que empezara el partido entre el Madrid y el Barça. El partido en cuestión empezaba a las 12 de la noche (hora indonesia), por lo que no esperábamos encontrar mucha gente despierta a esa hora. Sin embargo, el local al que fuimos a ver el partido estaba a rebosar hasta el punto de que no cabía más gente en el lugar. La mayoría de gente reunida apoyaba al Madrid (como es muy habitual en esta zona de Indonesia), aunque también nos encontramos con más "culés" indonesios de los que nos esperábamos. En cuanto al partido en sí, omitiremos cualquier comentario al respecto (es que no queremos alargarnos mucho ¿cuela?)... tan sólo diremos que nos fuimos a dormir antes de que terminase.

Como no encontramos la tierra prometida, Dios nos indicó el camino. 

Nos fuimos a la cama sin programar el despertador, ya que queríamos dormir hasta que el cuerpo dijera basta; pues veníamos de un día bastante movidito. Sin embargo, en ese momento no tuvimos en cuenta varios factores que acabarían jugando en nuestra contra. Para empezar, la luz del día que se filtraba a través de la tela translucida de la tienda nos despertó a las cinco de la mañana. Aún así, intentamos recuperar el sueño; y lo conseguimos. A pesar de nuestro triunfo momentáneo, volvimos a despertarnos a las 7; ya que a los iluminados del camping les había dado por poner música. Tras dar unas cuantas vueltas más sobre el colchón, desistimos en nuestro intento de descansar. Aún así, seguíamos con la intención de pasar un día tranquilo, por lo que elegimos ir a una playa que supuestamente no estaba lejos de nuestra zona.

Esta foto es del día anterior, pero también es bonita.

Toda la gente que nos íbamos encontrando de camino a la playa nos decía que no teníamos que tardar más de diez minutos en llegar. A medida que avanzábamos, la asfixiante sensación de calor iba a más. Tras dejar atrás las calles que ya conocíamos de los día anteriores, empezamos a bordear el mar; ya que a priori es el camino lógico si estas buscando una playa. Sin embargo, llegamos a un punto en el que un camino privado nos impedía continuar. Ante este inconveniente decidimos preguntar a los locales que andaban por ahí si había otra ruta alternativa. Para nuestra sorpresa, nos contestaron que podíamos pasar a través del camino privado. Aún así, quedaba otro problema; para acceder al sendero privado debíamos cruzar una gran puerta de madera que, como no podía ser de otra manera, estaba cerrada. Al decirle a una de las personas que la puerta estaba cerrada, no tuvo problemas en acompañarnos y abrirla de la misma manera que lo haría un ladrón. Lo curioso del caso (por decirlo así), es que el hombre que nos abrió la puerta no tenía nada que ver con aquella propiedad privada. Pese a todo, nos adentramos en dicha propiedad, la cual nos llevó hasta una colina desde la que descendimos a la playa (obviamente tardamos más de los diez minutos que nos habían asegurado).

La clásica foto que os da un descanso entre textos.

Pensamos que el esfuerzo realizado para llegar hasta allí quedaría compensado al meternos en el agua; pero al llegar a la playa nos encontramos con uno de los lugares más sucios que hemos visto en nuestra vida. Decir que aquel lugar no se diferenciaba mucho de un vertedero no es exagerar. Llegar hasta el agua ya habría supuesto un reto de importancia; ya que restos de basura y gran cantidad de botellas rotas infestaban aquel lugar. Lógicamente, no había nadie bañándose. No podíamos creer que varias personas nos hubieran recomendado ir allí, por lo que creímos que nos habíamos equivocado de lugar y decidimos volver a la búsqueda de la playa. Al preguntar de nuevo a la gente que nos cruzábamos donde se encontraba la dichosa playa, nos indicaban el camino por el que habíamos venido.

Llegados a este punto, optamos por volver al camping. Como nos quedaba un largo camino para volver a la civilización, le pedimos a unos hombres que encontramos sentados frente a una camioneta descapotable (pick-up para los sibaritas) si nos podían llevar de vuelta. Accedieron al instante, pero se negaron en rotundo a que les pagáramos una sola rupia. Nos dejaron a 100 metros del camping, al cual fuimos inmediatamente para darnos una ducha (nos hacía falta refrescarnos).

Por mucho que llenéis la parte trasera, sin conductor no vais a llegar muy lejos.

El resto del día pasó sin pena ni gloria; hicimos la mochila y buscamos transporte para poder llegar el día siguiente a Ruteng, una ciudad en el interior de la isla de Flores con bastantes atractivos a su alrededor. Ya por la tarde publicamos la entrada del blog sobre Bali (¡por fin!) y luego fuimos a comer a un sitio que teníamos pendiente visitar antes de dejar Labuan Bajo: el fish market. Allí nos pusimos las botas a base de calamares y un pescado rosa (no tenemos ni idea de que tipo de pez era), el cual nos recomendó la vendedora tras preguntarle por un pescado que fuera tierno. Como podréis comprobar por la foto, una vez pasado por la barbacoa, todo tenía una pinta buenísima; y no solo tenía buen aspecto, sino que sabía de muerte!

Edu estaba deseando que Anna terminara de hacer la foto para poder lanzarse a por la comida.
Si te comes uno de estos quedas saciado durante un año.

Como habréis podido adivinar por las fotos, Labuan Bajo es una ciudad portuaria, por lo que muchos de sus habitantes se dedican a la pesca. A parte de vender el pescado en el mercado, también lo venden en unos puestos callejeros que actúan como restaurantes 'self service'. En esos restaurantes exponen los pescados recién capturados en una caja o taburete para que el cliente pueda elegir el que más le gusta. Una vez elegido el pescado; los "cocineros" se encargan de asarlo en una barbacoa situada en mitad de la calle.

Sí, hay cruceros en Labuan Bajo.

Para acabar por hoy, daremos nuestro punto de vista sobre Labuan Bajo; el cual se basa en todo aquello que hemos visto durante los tres días que hemos estado en la ciudad. Como habréis observado, Labuan Bajo tiene una puesta de sol preciosa, pero aparte de eso también podemos decir que es una ciudad muy sucia y poco cuidada. Es cierto que Indonesia no es un país que se caracterice por ser muy limpio, más bien todo lo contrario; sin embargo, Labuan Bajo es una ciudad muy dejada en la que no es extraño encontrarse con ratas que campan a sus anchas entre la suciedad. También diremos que la electricidad es un bien que escasea considerablemente, y si no fuera por las casas que aportan algo de luz, uno no podría encontrar el camino de vuelta al alojamiento cuando ya es de noche (que es a partir de las 6 de la tarde). En cuanto a la religión, vimos bastantes musulmanes (y oímos la llamada a la oración), pero también vimos algunas cruces e iglesias cristianas. Por parte del hinduismo, no hay rastro de él en esta región.

Al igual que el sol, os damos las buenas noches.

Creemos que Labuan Bajo es un buen destino para disfrutar de una fauna exótica; ya que la puedes encontrar tanto en tierra como buceando entre la cuantiosa vida marina de la que goza la zona. Sin embargo, a pesar de ser una ciudad costera y cercana a varias playas, no es un lugar en el que encontraréis relax absoluto ni en el que abunden los rincones paradisíacos.


Para los que queráis ver más dragones (y otras cosas), aquí tenéis más fotos! Flores_Komodo (24-25OCT)

PD: Queremos felicitar a la imaginativa Rebeca Millán por su respuesta tras darse cuenta de el hecho de que los gremlins no soportamos el agua!

10 comentarios:

  1. Hola nanus, molt interessant i xulu el parc dels dragons, tot i que no és tan gore com em pensava (no veig fotos on fugiu acollonits ni us han escopit ni res) però ha d'impressionar tenir aquests bitxos tan a prop. Molt guapes les fotos dels paisatges, i les panoràmiques del 10, això fa el vostre mòbil? No es veu gaire gent en les parades i aeroports per on passeu, m n'alegro que aneu "komodos" (guiño guiño). Genial. Per cert vaig trobar una web que potser os interessa, tot i que segur n'heu vist moltes semblants: http://diyhazlotumismo.com/2014/10/25/viajar-sin-tener-dinero-ahorrado/

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    1. La veritat es que veure els dracs està bé, pero de gore té poc. Jo crec que aquells dracs deuen ser vegetarians, perque passen de la gent.
      Les fotos no les fem amb el movil; tenim una camara.
      A l'aeorport de Bali hi habia bastanta gent, pero a l'últim que vam arribar estaba practicament desert.
      Esta molt be la web aquesta que has passat. La veritat es que dona moltes idees interesants.

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  2. Hola chicos!
    Escribo estas líneas esperando que esta vez consiga publicar algo...en estos días no se que ha pasado pero:
    - no puedo ver las fotos (solo los comentarios)
    - no puedo escribir mensajes
    Es bastante frustrante...si a esto añadimos que la semana pasada acababa de leer los post y me durmia...(no por el contenido sino porque aquí estaban todos enfermos y no paraba!).
    En fin, basta de quejas, os diré que soy rutinario y cada vez que no podéis escribir en lugar de pensar que os lo estáis pasando genial me mosqueo porque no se que pasa....leer este blog es como leer un cómic y tener que esperar a que salga el numero siguiente....jo....no solo por la aventuras que vivís sino porque esta escrito, honestamente bien, de verdad.
    De los anteriores post me quedo con la gana de ver la cocinera que os impresiono tanto y las fotos de los mineros , me pregunto si en uno de vuestros días de trabajo os hubieran venido a ver unos guiris y hecho fotos hubierais estado tan amables de pararos y sonreír! De este post me quedo con la duda de como fuera la tienda del camping, do la camarera que os iluminaba con el movil y con el minibús que pasaba de largo...
    Si esta semana sigo sin poder ver las fotos las tendré que ver al curro....:(
    Chicos seguid disfrutando y Edu, hoy empieza la NBA....en lugar de ver partidos malos de fútbol busca un bar donde hacen los partidos de basquet!
    Un beso grande y os dejo con una frase della canción de los rollings que estoy escuchando: "you can't always get what you want. But if you try sometimes. You find you can get what you need" ( si no fuera tan larga se podría tatuar...;D).

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    1. Buenas
      ¿No puedes ver fotos ni publicar desde el PC ni desde el móvil?
      ¿Has probado de descargarte la aplicación de blogger?
      Supongo que si consigues solucionar este problema, podrás ver las fotos anteriores.
      Sino, pues como tu dices; mira las fotos en el blog, y de paso aprovecha para promocionarlo.
      Vaya, esperemos que se mejore la family.
      Nos alegra que te guste el blog. A nosotros también nos gusta hacerlo, pero hay muchos días que no tenemos tiempo ni Wifi para poder actualizar.
      Si te gusta como escribimos, algún día podemos publicar una pequeña parte de un par de relatos que estamos escribiendo yo y Anna (cada uno esta escribiendo uno). Pero estos relatos son historias ficticias, no tiene relación con nuestro viaje.
      Ya he visto que los Lakers han empezado arrasando. Sin duda este año ganaran de calle.
      Un abrazo.
      Mejor no te tatúes una canción tan larga; sería una ruina económica importante.

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  3. Holaa parejaa!! Q pasadaaa d "dragones" aunque yo diria lagartazoos..jejee. Pero lo q realmente me ha molado ha sido las vistas...sobre todo las d las islas q hicisteis snorkel. Ese comentario q faltaba: Anna buscando dragoncitoo!! Jeje
    Veo q sta aventura cada dia se anima mas!! Stoy deseando ver fotos cascada!! Seguid disfrutando muxoo. Bss mil dsd un Madrid pletoricoo (tranquis q no yo no soy futboleraa jajaa).

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    1. Era una gozada ir en barco y disfrutar de las vistas! Y el snorkelling también nos gustó mucho ;) Jajajaj alguno que otro encontré de dragoncito...
      Cada día descubrimos al menos una cosa nueva (buena o mala) de Indonesia, y el dia de la cascada era una megabuena! Seguro que oísteis petardos por todos los lados! Besooooooos ;)

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  4. Hola aventureros! Todo un lujo poder ver los dragones en su hábitat, aunque estén sobornados con la comida. Yo me quedo con la foto del perfil del niño en el agua, que está agachado cogiendo algo. Me ha encantado.

    Anna, hoy he visto a tu madre en TV3, en el telenotícies del mediodía. Ayer llegó a Calella la antorcha "flama" de los special olímpics y justo han publicado unas imágenes de la calle donde se veía a tu madre. -Qué ilusión me ha hecho verla en la tele, tan guapa ella-

    Por cierto ... en la última foto de la recopilación, la foto de Edu a punto de comer ese exquisito "pescaito frito a lo indonesio", también se coló el de la moto ;-)

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  5. La verdad es que aunque los dragones son un poco vagos, la excursión vale la pena.
    Cerca del puerto de Labuan Bajo pudimos hacer fotos muy chulas (como la del niño).

    ¡Has sido la primera en ver a la madre de Anna por la tele!

    Lo raro es que no se cuele ningún motorista en las fotos.

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  6. Carme, no sabia que he sortit a TV3 !! Gràcies !

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  7. Hola nois!

    "No water, no dragons." se parece al "No water, no palace." jejeje nos ha hecho gracia.

    Edu, te queda bien la barba que llevas !

    Salut!!!

    Toni i David

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