Buenos días/tardes/noches a todos!
Tanto con esta entrada como con la siguiente os sumergiréis plenamente en la cultura y tradición balinesa; pues hemos pasado un par de días entre ceremonias y lugares emblemáticos de la isla. Allá vamos!
Como ya os contamos en la entrada anterior, el martes teníamos previsto ir a una ceremonia de incineración. Para ese día también teníamos planeado ir al "Monkey Forest", pero finalmente no tuvimos tiempo, ya que no contábamos con que la ceremonia fuera tan larga como acabó siendo.
Nos habían dicho que la ceremonia en cuestión empezaba a las 12, pero que teníamos que ir con bastante antelación y vestidos adecuadamente para la ocasión. Eso implicaba que cada uno debía vestir un
sarong (falda) y un cinturón de tela. El
sarong es la falda que nos hacían llevar cuando íbamos a los templos de la isla de Java; ya fueran budistas o hindúes. Como Anna ya tenía un
sarong que había comprado en Yogya, solo hacía falta conseguir uno para Edu. La propietaria de la
homestay en la que nos alojamos no prestó el
sarong y el cinturón que nos faltaba.
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| Ya estamos tan integrados que seguro que no adivináis cual de las chicas es Anna. |
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| Ya le estoy empezando a coger gustillo a eso de ir a lo Samurai. |
Tras esto nos fuimos directamente al templo en el que tendría lugar la ceremonia de cremación (o Ngaben). Al llegar allí vimos que la ceremonia se realizaría en el exterior del templo, pues la gente que ya había llegado se encontraba en una plaza situada frente al templo. En aquel momento tampoco había mucha gente, pero poco a poco el lugar se fue llenando de turistas y locales. Los balineses vestían sus mejores galas, mientras que los pocos turistas que llegaban sin
sarong no tardaban en comprarse uno, debido a la insistencia de las vendedoras. Pudimos comprobar que, aparte de formar parte de la tradición balinesa y ser una señal de respeto, el
sarong también funciona como negocio.
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| En este lugar es donde debía tener lugar la ceremonia (ya sabemos que la camioneta estropea la foto). |
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| Nosotros nos pensábamos que íbamos fashion, pero al ver como iban los locales se nos bajaron los humos. |
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| Esta es la cara que nos ponen cuando piensan "y este loco porque me hace una foto". |
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| Aunque vean que lleves un sarong, estas vendedoras pueden llegar a preguntarte unas 3.000 veces si quieres otro. |
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| Ni el más pequeño se libra del pañuelo. |
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| Os podemos asegurar que, por culpa de la ceremonia, estos obreros trabajaron poco ese día. |
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| Donde haya un hueco hay un asiento VIP. |
Aunque nos habían dicho que la ceremonia se iniciaría a las 12, no fue hasta las 12 pasadas cuando empezaron a llegar las mujeres que portaban las ofrendas.
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| La verdad es que tienen estilo a la hora de llevar regalos. |
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| Esta es una de las "paraditas" donde dejan las ofrendas. Sin embargo no se pueden comprar, pues son para los dioses. |
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| Con una paradita más grande lo tendrían más fácil para poner todas las ofrendas. |
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| Estas chicas aún no han llegado al nivel de las vendedoras de sarongs, ya que aún necesitan ayudarse de una mano para llevar el cargamento sobre la cabeza. |
Hasta ese momento todo nos parecía muy normal, ya que por entonces ya nos habíamos familiarizado con el tema de las ofrendas. Sin embargo, de pronto empezamos a oír a una muchedumbre en la distancia. Nos acercamos para ver que ocurría, y lo que nos encontramos fue una especie de procesión de semana santa en la que parecía que los "costaleros" estuvieran participando en una carrera a contrarreloj.
También hay que decir que, obviamente, no llevaban a ninguna virgen ni a ningún Jesucristo, sino a un búfalo muy presumido, pues iba adornado con multitud de joyas y pendientes de oro. Además de todos esos adornos, el búfalo iba montado por un jinete humano (humano de verdad, de carne y hueso), el cual gritaba de tal manera que parecía que marchase a la guerra. Al llegar ante el templo, depositaron el búfalo, y tal cual lo hicieron estallaron de júbilo; al igual que si hubiesen ganado una carrera. Tras ellos llegó una torre parecida a un templo seguida de una comparsa musical, la cual traía encima suyo varios instrumentos que parecían bastante pesados.
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| Si juntáramos a los cuatro jinetes del Apocalipsis, nos saldría este chico. |
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| Estos anunciaban la ceremonia a bombo y platillo. |
La verdad es que si no fuera porque nos lo habían dicho y porque vimos el retrato de la persona fallecida (una anciana), en ningún momento nos hubiéramos imaginado que iban a incinerar a nadie. No diremos que se respiraba un ambiente festivo, pero la mayoría de gente se mostraba alegre y sonriente, y muchos se dedicaban a fotografiarse junto al búfalo. No queremos decir que esta gente sean unos monstruos insensibles ni mucho menos, pues suponemos que ya llorarían a la difunta en su momento.
Tras dejar al búfalo en el lugar indicado, desmontaron la parte trasera del animal. Allí pusieron varías ofrendas y el cuerpo previamente incinerado de la víctima, y tras volver a montar al búfalo, le prendieron fuego por completo. Podemos decir que ese fue el momento triste de la ceremonia, pues las personas que pusieron las ofrendas en el interior del búfalo (que suponemos que eran familiares de la fallecida) se veían bastante serias. Aún así, aquel ambiente no tenía nada que ver con el que se vive en los entierros occidentales, pues en nuestra tierra estas ceremonias nos resultan más tristes y dramáticas. En cambio, en Ubud no vimos a una sola persona llorar. Al fin y al cabo, creemos que todo se reduce a cuestiones culturales que hacen que cada uno veamos la vida y la muerte de una manera distinta.
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| Aqui tenemos a la estrella de la ceremonia. |
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| Este es el momento en el que empieza el festival. |
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| Como veis, su estatus de estrella no evitó que le prendieran fuego. |
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| Aquí la gente ya le había dicho adiós al animal, pues hacía mucha calor como para estar al lado de un búfalo ardiente. |
Tras finalizar esta ceremonia pensamos que ya estaba todo hecho y que era hora de ir al "Monkey Forest"; pero cuando ya nos disponíamos a irnos, un hombre se nos acercó para decirnos que ahora tendría lugar la segunda incineración, la gran incineración. El mismo hombre nos dijo que en breve llegaría el gran búfalo; y la verdad es que todo lo que pasó a partir de entonces superó todas nuestras expectativas.
No tardamos en volver a oír la llegada de otra muchedumbre, y al asomar la cabeza vimos que, efectivamente, llegaba un búfalo que, más que un búfalo, parecía el caballo de Troya. Lo más impactante no fue el búfalo en sí, ni toda la compañía que llevaba y rodeaba al animal; los más impactante fue que la persona que esta vez iba sobre el búfalo era el gemelo indonesio de Paquirrín.
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| Aquí llega Godzilla. |
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| Si ampliáis la foto podréis apreciar al Paquirrín indonesio a lomos de Godzilla. |
Al igual que su hermano pequeño, este búfalo tampoco venía sólo. Detrás suyo llegó una torre portátil de gran altura, la cual también tenía grandes alas. En cada curva por lo que pasaban los portadores de la torre, esta se inclinaba de una manera que parecía que fuese a derrumbarse sobre la multitud. En el momento que el toro y la torre inmensa aparcaron en la plaza, el lugar ya se encontraba lleno de gente. Nos dijeron que aquella segunda ceremonia se celebraba de manera tan espectacular porque iban a incinerar a un funcionario que había sido un alto cargo policial.
Tras aparcar la torre, nos fijamos que había personas dentro de ella. Estaban situadas en la mitad de la torre y pronto empezaron a gritar para reclamar que las bajaran de ahí (o eso suponemos). Tras unos minutos, llegó una escalera/tobogán de grandes dimensiones que acomodaron a la altura de la torre para que los que estaban dentro pudieran bajar.
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| Les habría salido más a cuenta construir la torre en la plaza en lugar de transportarla hasta allí. |
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| Por aquí se esconden los que pasaron todo el viaje pensando que la torre caería en cualquier momento. |
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| Cuando aparece un tobogán, la ceremonia pierde toda seriedad. |
Una vez todos habían bajado de la torre, vino el último elemento del desfile: un coche de bomberos con mucha más gente a bordo de la que parecía que podía llevar. Y no vino solo uno, sino tres. Nos sorprendió, por una parte porque eso significaba que esta vez lo del fuego iba a ser a lo grande; y por otra por lo bien organizado que estaba todo. A todo esto, oímos un ruido de sierra mecánica de fondo. Nos fijamos bien y vimos que estaban cortando el bambú que habían utilizado como soporte para traer el búfalo. Una vez cortado, echaron cuatro gritos y unos cuantos de los que habían traído el búfalo (se les diferenciaba del resto de gente porque llevaban una camiseta conmemorativa con la fecha del día y el nombre del difunto) volvieron a levantarlo. Al principio no entendimos el objetivo, pero luego vimos que querían meter al búfalo dentro del altar que había en la plaza. No iba a ser fácil; pues la anchura del altar y la del búfalo eran muy parecidas. Para más inri, para colocar al animal en el altar había que subirlo por unos escalones. Pero esta gente hace fácil y divertido lo difícil.
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| Aunque parece que a esta gente le gusta hacer las cosas de la manera menos práctica posible,... |
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| ... al final se salen con la suya. |
Una vez colocado el búfalo, hicieron lo mismo que con el anterior; le abrieron la espalda y el culo y empezaron a rellenarlo con ofrendas. Solo que esta vez,también le añadieron el ataúd con el difunto. Vimos como mucha gente subía deprisa por el tobogán hacia la parte intermedia de la torre, y de golpe vimos aparecer el ataúd del difunto. Lo bajaron sin muchos miramientos y lo colocaron dentro de la espalda del búfalo.
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| Al menos tuvieron el detalle de no tirar el ataúd tobogán abajo. |
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| La cara de felicidad del búfalo indica que desconocía su futuro más inmediato. |
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| Aunque lo que aparece en el fondo parezca el escenario del Grand Prix, realmente son los elementos de una ceremonia de incineración. |
Ahora venía lo bueno. Poco a poco, los familiares y amigos del difunto fueron depositando entre las piernas del búfalo ofrendas e incienso, para que todo empezara a arder. En medio de este momento solemne, se oyó un gran estruendo y las risas de unos niños que provenían del camión de bomberos. Unos niños se habían subido al camión y habían abierto la manguera de la parte superior, empapándose todos de agua mientras se partían de risa. Se solucionó pronto, pues la pira con el búfalo empezaba a arder con fuerza.
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| Es curioso que el momento en el que más te fotografíen es cuando estas ardiendo. |
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| Ni prendiéndole fuego perdió la alegría el búfalo. |
Poco tardó en arder el búfalo, y a los pocos minutos se desmoronó. Los bomberos habían rociado la zona previamente con agua, para evitar que se propagara el fuego; lo que no pudieron impedir fue el gran calor que desprendía la figura quemándose. Aún así, la gente (incluyendo los familiares del fallecido) se acercaron todo lo posible para hacerse fotos con el búfalo ardiendo.
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| Búfalo on fire! |
A pesar de que muchas de las cosas que vimos nos parecieron bastante pintorescas, teníamos claro que todo lo que sucedió en la ceremonia tenía un porqué; y decidimos averiguar que significado tenía todo aquello, para así de paso entender lo que acabábamos de ver. Consultamos a la señora Wikipedia en que consistía el Ngaben o ceremonia de cremación. Este ritual se celebra en Bali para trasladar a los muertos a su siguiente vida. Como la creencia dice que no mueren, sino que se reencarnan, los ponen dentro de un sarcófago en posición de dormir, pues se espera que estén poco tiempo en ese cuerpo.
Este ataúd se pone en un sarcófago en forma de búfalo (Lembu) o en una torre de un templo hecha de papier-maché. Para traer el búfalo, no lo hacen en línea recta, pues creen que de esta manera confunden a los espíritus malignos y evitan que se apoderen del alma de sus fallecidos. Ese es el motivo por el que en cada curva por la que pasan los "costaleros", el animal parece que vaya a estrellarse. El momento álgido de la ceremonia ocurre cuando queman al búfalo, pues se libera al espíritu del cuerpo y esto permite que se reencarne.
Tras habernos pasado la mitad del día en un par de ceremonias de incineración, fuimos a comer a un restaurante tan pequeño que la gente tenía que compartir la mesa con desconocidos, puesto que no había mucho espacio. La verdad es que aparte de eso, la comida estaba buena y era barata.
El resto del día no tuvo nada reseñable, excepto que Anna sufrió uno de los peores sustos de su vida al llegar a la habitación y ver que no estaba su sábana-saco. La sábana-saco es un elemento básico de nuestro viaje al que más adelante le dedicaremos un espacio para poder detallar mejor su importancia. El caso es que pensamos que el personal de limpieza la habría tirado pensando que era una sábana cualquiera. En aquel momento nos planteamos volver a Calella el día siguiente, pues no veíamos sentido a continuar el viaje sin la sábana-saco. Sin embargo, cuando todo parecía perdido, la sábana-saco apareció. Se encontraba en nuestra habitación; sencillamente la habían movido de sitio y no nos habíamos fijado.
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| Gracias Ganesha por ayudarnos a recuperar nuestra sábana-saco. |
Aquí os dejamos las fotos del día!
Bali_Ubud 21 OCT
En la siguiente entrada os llevaremos de ruta por algunos de los lugares más emblemáticos e impresionantes de la isla de Bali. Para no perder nuestra nueva costumbre, os dejamos con un aperitivo de la próxima entrada.
PD: Hoy no hay PDs!
Saludos y hasta la próxima!
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| El que quiera un sarong solo nos lo tiene que pedir. |
Saludos desde Madrid para que veáis que seguimos vuestro blog y soportamos la envidia que nos dais.
ResponderEliminarSeguir pasándolo igual de bien ;)
Jajajaj ánimo, al menos no os estais asando como pollos como nosotros. Nos encanta que nos sigais (aunque solo sean las fotos). Un beso enorme! Tu pásalo bien en el cole jajajajaj
EliminarIncreible, los entierran a pares, se lo pasan pipa en el entierro, hacen malabares con los santos (búfalos en este caso) y se fotografían para tener la postal de recuerdo. Oye pues ni los entierros vudu de los negros en Nueva Orleans. Me pongo la foto del Edu en sari como fondo de pantalla unos días, hay que conservarla.
ResponderEliminarLa verdad es que nos sorprendió mucho tanto la ceremonia en sí como la manera en que se comportaba la gente.
EliminarA veces pensamos que nuestra manera de ver el mundo es la más lógica y normal; pero este tipo de cosas te hacen ver que sencillamente todos tenemos puntos de vista bastante distintos que vienen condicionados por varios factores.
La verdad es que iba bastante cómodo con la falda; lastima que la tuviera que devolver.
Impresionante la ceremonia de incineracion, me parece total la forma q tienen de despedir al difunto...tda una fiesta. Ya veo q os habeis integrado perfectamente con los lugareños, os qued genial el Sharong!! Porfi yo sii quiero encargaros uno!! Me encanta el tuyoo, pero si podeis eh!! Jejee.
ResponderEliminarSeguid disfrutando d esa peazo islaa!! Ahora llega lo mas exoticoo. Q recuerdos....
Muxos bss dsd Madrid
La verdad es que quedamos bien sorprendidos, y positivamente ;) A ver si podemos comprarte uno y mandártelo por correo... porque llevarlo encima los tres meses...un poco chungo!!! Siempre intentamos disfrutar a tope, por todos vosotros también ;) Un beso enooorme desde Indonesia
EliminarBrutal la ceremonia de incineración, por momentos es casi surrealista! Una experiencia única! Con ganas de continuar conociendo Bali con vosotros! Molts petons!
ResponderEliminarLa verdad es que la ceremonia fue bastante divertida. Decir eso puede sonar chocante teniendo en cuenta que estábamos en una ceremonia de incineración; pero realmente los locales eran los primeros en reír.
EliminarPetoooooons!!!
Nosotros también queremos un Sharong para David y Anna pero si no puede ser no os preocupéis .... seguro que en Calella encontraremos algo parecido ;-) El próximo verano os invitamos a una cena hindú aquí en casa .... todos con Sharong! y si coincide por San Juan "incineramos" alguna cosa.
ResponderEliminarToni
Tranqui, si aquí hay sharongs para aburrir. Cuando volvamos haremos una quedada shanronguera! Pero obviamente tiene que coincidir con San Juan!
EliminarHola guapos!
ResponderEliminarM'encanta el comentari de "un búfalo muy presumido, pues iba adornado con multitud de joyas y pendientes de oro." Digne de sortir a com escriure correctament als llibres del cole! jjaajjajaj
Per cert, vull un sarong eh! Són suuper bonics, escolliu-me'l maco si encara teniu l'ocasió de comprar-lo.
Molts petonets parelleta(:
L'Edu és un crack amb 'parafrasear' perque sembli un llibre de text! Vaaaale vale, sarong encarregat! Un petó enormeee!
EliminarHola
ResponderEliminarBuenas!
EliminarPor fin te han dejado comentar!